Introducción
Este proyecto constituye una alternativa para la reforestación
de zonas urbanas. Debido a que la deforestación evoca imágenes
de paisajes devastados, suelos erosionados, desertificación y miseria
humana.
La explotación maderera, que con frecuencia se equipará
a la deforestación, no sabe llevar con sigo la desaparición
de los bosques.
El aprovechamiento maderero es selectivo, extrayendo un numero de pies
relativamente reducidos por hectárea.
Pero la extracción aunque sea de algunos árboles, independientemente
del ciudadano con que se haga, altera sin duda la distribución espacial
y por tamaño.
El objetivo principal de este proyecto es la arborización de
avenidas y parques en zonas urbanas, establecer nuevos valores para incentivos
a las personas.
Promover la concientización sobre la necesidad de espacios verdes
para la recreación y hermoseamiento de la Ciudad.
La deforestación evoca imágenes de paisajes devastados,
suelos erosionados, desertificación y miseria humana.
Contenido
Un mundo sin bosques sería impensable. A pesar de ello, los bosques
del mundo están desapareciendo a un ritmo creciente.
Los bosques se están desmontando a fin de obtener tierras para
cultivos alimenticios y comerciales. La leña es el principal combustible
para cocinar de casi la mitad de la población.
La madera es fundamental para la construcción de vivienda y
para otra gran variedad de usos. La exportación de madera constituye
también una fuente de divisas para muchos países.
La tala de árboles y el desmonte de los bosques tienen una perfecta
explicación para las que los hacen, pero el desaparecer los árboles
hay también perjudicados.
La importancia de los árboles
Los bosques proporcionan una amplia variedad de beneficios a
nivel local, nacional y mundial. Algunos de estos dependen de que se deje
intacto el bosque o se le someta a una intervención mínima.
Los bosques y los terrenos arbolados tienen un papel importante en la protección
del medio ambiente.
Los bosques del mundo son objeto de una maraña de interés
conflictivo. El aceptar el hecho de que la mayoría de estos intereses
son legítimos, es el primer paso fundamental si se quiere avanzar
en la reducción de las tasas actuales de pérdidas de
bosque.
Conclusión
Probablemente tengamos poder más que suficiente para corregir
el daño que hemos infligido a la naturaleza, pero establecer los
nuevos valores que han de regir la vida moderna será mucho
más difícil. Naturalmente queremos sistemas políticos
y económicos que permitan una distribución más equitativa
de la riqueza y mayor justicia social; una planificación mejor del
entorno urbano y rural, no sólo por razones de eficacia, de salud
y estética, sino también para enaltecer y enriquecer las
relaciones sociales humanas.
Queremos procedimientos químicos y biológicos mejores
para desarrollar una nueva tecnología dedicada a la recuperación
de desechos que se aproxime a la economía de producción de
naturaleza. Alcanzar todos estos objetivos nos permitirá abandonar
definitivamente las actuales tendencias, que de no hacerlo nos llevarán
a la barbarie tecnológica y social. Pero tras la liberación
debe producirse el renacimiento, con todo el aire de renovación
y creatividad que ésta palabra conlleva.
Esperamos del proyecto la mayor eficacia a fin de lograr una más
racional ordenación de los recursos y mejorar así las condiciones
ambientales.
Deseamos que los estados adopten un enfoque integrado y coordinado
de la planificación de su desarrollo de modo que quede asegurada
la compatibilidad del desarrollo con la necesidad de proteger y mejorar
el medio humano en beneficio de su población y a que todos los piases
y especialmente los municipios deben ocuparse con espíritu de cooperación
y en pie de igualdad de las cuestiones internacionales relativas a la protección
y mejoramiento del medio. Es indispensable cooperar, mediante acuerdos
multilaterales o bilaterales o por sus otros medios, para controlar, evitar,
y eliminar eficazmente los efectos perjudiciales que las actividades que
se realicen en cualquier esfera puedan tener para el, teniendo en cuenta
debidamente la soberanía y los intereses de todos los Estados.