|
Click on the image to enlarge

Dan and Iain with
the bikes right before starting the trip
(Ushuaia, Arg, January 09, 2006)

Dan on the move,
first day out of Ushuaia

Iain peeping
out of the tent. That is hail boys, really big
hail.

Campsite in
the mountains.

Taking a break
from the saddle, Dan on Ruta 3.

Iain standing
in the wind. Time for lunch!
|

|
| |
Enero
13 de 2006
Este
es el primero de la serie de reportes de viaje que pondremos en nuestra
página WEB, para que puedan saber acerca de nosotros y que vamos
estamos haciendo durante nuestro viaje. La disponibilidad de acceso
a una computadora, así como de nuestro tiempo es impredecible,
pero haremos lo mejor para mantenerlos actualizados con reportes y fotografías.
Damos además las disculpas por anticipado por los errores gramaticales
y de expresión. Gracias por comprendernos.
Partimos de Ushuaia, Argentina, el 9 de enero del 2006, muy cargados
con suficientes provisiones para llegar hasta Tolhuim, que queda a 107
km. de distancia al norte de Ushuaia siguiendo la Ruta 3. La primera
etapa de nuestro viaje será un poco lenta, debido a que debemos
estar seguros de no forzar a nuestros cuerpos excesivamente, teniendo
cuidado de descansar y comer suficientemente.
El primer día coincidió generalmente con subidas de colinas,
pero tuvimos suerte de tener el viento a nuestras espaldas. Fue una
maravillosa la ascensión a través de montañas y
bosques. El clima es muy cambiante en esta parte del continente, el
sol va y viene, caen lloviznas y luego vuelve a clarear. Un día
hermoso. Acampamos en una zona montañosa, en un sitio algo apartado
del camino. Cuando estábamos montando la tienda, divisamos una
pared de granizo acercándose a través del valle hacia
nuestro campamento, y nos apuramos para que todo quede cubierto. El
granizo caído tardó solo unos minutos en cubrir todo el
suelo y permaneció así hasta la mañana siguiente.
Al día siguiente continuamos por la Ruta 3 hacia Tolhuim, completando
otros 60 kilómetros. Los últimos 65 kilómetros
de esta parte de la ruta fueron nuestros primeros tramos de pedregullo.
Caminos realmente anchos, polvorientos y alejados del tráfico.
Nos cruzamos con un par de grupos de otros ciclistas que iban al sur,
hacia Ushuaia, uno de ellos era un Canadiense que había salido
de su país hace un año y estaba terminando su viaje a
Ushuaia esa misma tarde. Vaya logro. La noche del 10, nos quedamos en
Tolhuim, y nos tomamos parte del día siguiente libre. Comimos
todo el día en una confitería, tratando de recuperar algo
del peso que perdimos. Esa misma tarde iniciamos el camino a Río
Grande, otros 110 kilómetros. Completamos alrededor de 15 kilómetros
y decidimos acampar en el camino. Cocinamos una buena cena y nos preparamos
para continuar a la mañana siguiente.
En la mañana del 11 pedaleamos rumbo al norte. Este fue nuestro
primer encuentro con el viento patagónico. Es bien increíble
desplazarse con el viento soplando a 50 km por hora, durante sesenta
kilómetros, pero ahora podemos hablar en base a la experiencia
y decir que esto es una prueba a superar, aunque llegue a ser muy frustrante.
Puedes escalar siempre la cumbre de la próxima colina, pero este
viento es algo que en realidad nunca puedes superar. Se te mete en la
cabeza y te vuelve un poco loco. Fuimos lo más lejos que pudimos,
y luego paramos en una gran estancia de ovejas que pertenece y es manejada
por la familia de algún amigo de Iain. La familia nos preparó
cordero para la cena, acompañado de ensalada y pan casero. Ni
hace falta decir que no perdimos la oportunidad de llenarnos de comida.
Conversamos con los estancieros acerca del viento y nos recomendaron
empezar bien temprano a la mañana, alrededor de las 4 am Pusimos
los despertadores y nos dispusimos a pasar una buena noche.
En esta época estábamos en la costa este de Tierra del
Fuego, y avanzando directamente a la derecha del océano. En el
área encontramos un gran número de aves migratorias, muchos
patos que bajaban del invierno boreal y luego retornar en el verano
en los humedales de la cercanías de la casa de Dan, en el medio
oeste norteamericano. Observamos además una gran cantidad de
aves de otras especies, produciendo un espectáculo zúrrela,
al imaginar que están 12.000 km al sur de su lugar de origen.
Vimos además otras criaturas salvajes, cientos de guanacos, que
son animales de aspecto similar a una llama, otro llamativo mamífero
de América del Sur. Tuvimos además dos avistamientos del
exclusivo zorro patagónico.
En la mañana del 12, nos levantamos en la estancia ovejera e
iniciamos el camino en medio de una fría mañana. El viento
era mucho más tolerable. Tuvimos como una hora y media de marcha
tranquila, hasta que empezó a ponerse difícil el avance,
los siguientes 25 kilómetros mantuvimos un promedio de avance
de 8 kilómetros por hora, hasta arribar a la ciudad de Río
Grande. Estábamos contentos y cansados, pensando en pasar el
resto del día en la ciudad, descansando para retomar la travesía
el domingo, rumbo a Punta Arenas, con otros 250 kilómetros de
trayecto. Deberíamos continuar lidiando con el viento en nuestro
camino a Punta Arenas, por lo que decidimos empezar a las 3 am, para
completar algunos trayectos antes de que el viento se levantara. Por
el momento hasta pronto
Dan e Iain.
|